martes, 10 de enero de 2012

¿Un chistecito?


El gitano que estaba parado y se pone a vender naranjas amargas como si fueran naranjas navelina por la calle. Todos los días iba cambiando de sitio para que no le pillaran de que eran naranjas amargas en lugar de dulces.
Cuando un día se pone a pregonar: ¡Naranjas guachi mú ricas! ¿Quíén quiere narajnas guachi? Baratas, 3 kilos por sólo 1 euro… ¡que me las quitan de las manos!
A esto que pasa un señor con su hijo y le dice al gitano: ¿Están buenas las naranjas?
Buenísimas, super dulces -contesta el gitano-.
Pues dele a probar a mi hijo a ver qué tal -dice el señor-.
A esto que el hijo prueba un gajo y le dice al gitano: ¡Me cago en tu puta madre! -cayéndole dos lagrimones como dos ollas expres.
El gitano le dice al padre: Es delicado el niño ¿no?
Y le contesta el padre: Delicado no, era mudo…

Moraleja: Si no queréis sorpresas, estas naranjas están muy buenas!!!!
Gracias a Juan Manuel!!

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